Sr. García
Alguien dijo que el señor García es un señor normal. Soy un tímido compulsivo, escondido detrás de un seudónimo, detrás de mi propio apellido. Un apellido que comparto con más de cinco millones de personas en el mundo, lo que me ayuda a ser más anónimo aún. Para mi, recortar resulta un buen método de “auto ayuda”, un “calmante” mental. A veces la sencillez, a veces la complejidad, en el collage cabe todo. La cuestión es siempre divertirte con ello. Improvisar, experimentar, emocionarte. El collage permite dar saltos de aquí allá. Entrar y salir, rebuscar, dibujar, ensuciar o dejarlo todo limpio, insinuar o gritar.
Me considero apasionado de las revistas y libros de los años 50 y 60. Con esos materiales es inevitable que el resultado recree un mundo muy idealizado, sencillo, fácil. La inocencia de los felices años 60, las tijeras hacen el resto.